El domingo pasado, 17 de Octubre, River y Godoy Cruz se enfrentaron en un apasionante partido en la ciudad de Mendoza. El resultado final fue empate en dos tantos pero en el tercer minuto del segundo tiempo sucedió una jugada que dió que hablar durante toda la semana.
El defensor de Godoy Cruz, Jorge Curbelo, se arrojo al suelo con los pies hacia adelante y choco al volante de River, Eric Lamela. Vaya a saber uno si lo hizo con o sin intención. De todas formas, el jugador uruguayo admitió "haberse pasado de rosca".
Al finalizar el partido, la gente de River Plate sacó una foto de la herida del joven mediocampista y la distribuyo al otro día por los distintos medios de comunicación. Durante la semana, varios jugadores de primer nivel y con experiencia, detalle muy llamativo, pusieron en tela de juicio el accionar de la institución de Barrio Núñez argumentando endeblemente esa postura.
Desde Tirando Paredes, pensamos y atribuimos este gesto a la búsqueda de justicia, de sanción para los violentos que disputan pelotas divididas de un modo desleal, y también, de exigencia y capacitación mas rigurosa y precisa de los árbitros.


